Hay gente que me causa temor y una especie de incomoda tristeza

Yo siempre le he tenido un poco de miedo a la gente; hasta ahora lo acepto. No a las personas; ellas por lo general me enternecen porque con un poco de tiempo siempre queda al descubierto esa grieta por la cual dejamos ver cómo nació nuestro dolor y nuestra rabia. Pero la gente, me causa temor y una especie de incomoda tristeza que me surge en el pecho y de prisa se me esparce por todo el cuerpo. La inconsistencia, el cambio, ese no poder entrar nunca por completo. Después quiero ganármelas, saber que he hecho bien, y reconozco mi parte insegura que siempre está convencida de que el error, cual séase, es siempre mío.