Viajes / Travel

Hace seis años estaba llegando a Japón

Hoy hace seis años que llegué a Japón y aunque ha pasado tanto tiempo y nada es en el mundo lo que era, al ver las fotos del sitio en el que amablemente Walter me dio asilo, siento que puedo olerlo. Cerrar los ojos y sentarme en esa pequeña litera arriba de su cama y sonreír pensando que lo había logrado, que estaba en Japón; nada más importaba porque era el inicio de un gran viaje que me llevo exactamente al fin del mundo…

Estambul, sueños de infancia

Me cuesta hablar de Estambul sin volver a sentir en mi cuerpo el asombro. Pronuncio su nombre y de pronto una oleada color durazno, rosa pastel y azul celeste me inunda la cabeza. Entrecierro los ojos para ver las telas que ondulan con el viento entre las multitudes; para oler las especies, probar de nuevo el té negro y té de manzana y así, entre la novedad y sobre estimulada, camino en silencio para poder prestar atención a este nuevo sitio al que llevo tanto tiempo queriendo llegar.

The symphony in a good meal

An exchange in which the chefs simultaneously move their entire restaurant to the other side of the world, so as many lucky people sit in the Rijksmuseum’s eating the most fantastic Indonesian food from the best restaurant in Indonesia, I will have the opportunity to be here, in Bali, sampling a menu that is one of the best in all of the world, and anticipating an unforgettable culinary journey.

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Bali, la isla de los Dioses

¿Cómo hacer que lo entiendan, que lo vean todo? Bali, quizá Indonesia toda, es aún un sitio tan magnético que, pensando en su propia tierra, tiene una palabra designada para decir “volver a casa”: pulang. Me gustaría poder describirles el olor del mar y el sabor del arroz frito que como a diario; explicarles cómo cada día me siento un centímetro menos extranjera; describirles lo complicado de las calles; hablarles de ellos: de esta gente que hace de una isla cualquiera uno de los lugares más bellos sobre la Tierra.