agradecimiento

Una yegua muy blanquita y una buena suegra

Casi todo lo que he querido en esta vida se me ha dado. Y ese casi ha sido y sigue siendo más que suficiente. Y siguiendo con la dicha, el primero no pude abrazar a mis papás, a mi hermano, a mis hermanas y a mis sobrinos, pero desperté al lado de un hombre que amo y con la vista a las montañas de Australia. Me tomé un café delicioso, fuimos a un río a ver pasar el agua y comimos Fish and Chippies en el parque.