muerte

¿A quién me pertenezco?

Mía digo yo de tu piel deseando que me la regales pero segura de que después ya no sabré que hacer con ella. Mío, decía del perro que ahora vive con otra. Mía, esta casa que no tengo; míos, los libros que he robado; mía, la ropa que no me gusta; mis lentes, mis lápices, mis papeles, mi taller, mis manos, esta maldita soledad. Nada. He perdido los papeles y el taller quedo desierto. Y si es mío este cuerpo por qué se siente tan lejano.