Hoy te soñé, como sucede cada devezencuando

Hoy te soñé, de nuevo, como sucede cada devezencuando… desde hace veinte años. ¿Me había ya enamorado de ti a los 12? Y agradezco siempre el sueño, porque me regala unos minutos, unas horas, de esa emoción que entiendo me acompañará siempre. Mucho más poderoso el no tenerte que el haberte tenido. Y sonrío, porque quisiera llamarte a contártelo, ¿pero para qué?, si ya no somos quienes fuimos y probablemente tú nunca has sido quien sigo soñando. Y sonrío; porque te disfruto así; agitando todos mis adentros, irreverente, soñador, dejando de ir a una fiesta por acabar un libro. Temeroso.

No llegué a la clase de yoga por quedarme en cama, revolviéndome, intentando estirar el sueño hasta los confines mismos de la vigilia. Viéndote como si fueras la única persona en el mundo; en ese desearte adolescente, como si al llamarme aún fuera a salir corriendo a cualquier hora, a cualquier bar; buscándote, huyendo de mis padres que ya hace años no me dicen que puedo y no hacer.

Y me quedé ahí, hasta que pude, como no lo hago nunca. Ideando como dejarte a ti, pero traer del sueño esa cámara desechable en la que había encontrado no una foto sino un video en el que tú estabas… viéndome. Aferrada a una cámara que nunca ha existido, a un video que nunca grabe, a un deseo que siempre ha sido más bello así, sin ser; en potencia. Existiendo dentro de mi y para acompañarme probablemente la vida entera. Porque cada día me queda más claro que nunca fue lo que he construido, pero aún así, te lo debo a ti. Como quizá se le debe a un momento la inspiración de toda una obra. El haber sentido por años un cosquilleo que ahora puedo invocar a voluntad cuando me falta un recuerdo alegre. El despertar de un deseo que ha madurado y ahora violento me recuerda cada devezencuando que estoy muy viva.

Gracias. Por el tiempo que ya no existe y por el mismo que existe a voluntad y a veces desordenado en algunas de mis noches. Sobre todo cuando estoy a punto de olvidarte.

Eda Sofía | Diciembre 2019

Imágen por Adam Hale


Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *