Palabras

Cinco lecturas abrasadoras

A mí, cuando leo, me gusta, más que hacerlo para cerrar mi día con calma, hacerlo para amanecer en mí preguntas y sensaciones que me persigan por días, alentándome a ir en busca de nuevas respuestas y experiencias.

Una Meta

Mail escrito a mi familia y a la «bandita» el 31 de mayo de 2009, 3:51 desde Findhorn, Escocia. Lugar que ahora veo en fotos y puedo casi oler; casi. La humedad, el frío, el olor del heno, el té

Zygimantu, Lituania

Žygimantų

Son los pequeños detalles de la vida que me hacen feliz. Los pequeños descubrimientos nimios. Por ejemplo; entrar a una pequeña panadería y descubrir que huele a Italia. Descubrir por enésima vez el crujir del hielo bajo mis pies y

Sabina

Gordita, Sabina, te mueres así de pronto y me recuerdas tantas cosas. Cosas que de cualquier manera nunca olvido por más que lo intento. Lo haces real, me lo escupes en la cara, o debería decir, babeas. Lo haces presente,

oda a los padres

Oda a los padres

Aún no puedo hablar de lo que es ser madre; no lo conozco. Pero puedo hablar de lo que se siente tener un papá y una mamá como los míos, y no hay cosa en mi vida de lo que

narvarte

El silencio es un territorio…

Estoy en mi nueva casa. Y no sé cómo me siento, pero intuyo que esto es la felicidad. Así, temprano, antes de que comience a despertar el mundo; antes de que se pueblen las calles y el ruido del mercado

abuela

Mi abuela en mí

Ayer soñé con mi abuela, pero al despertar lo había olvidado.   Amanecí emocionada por el último sueño (dicen que tenemos muchos en una noche, yo seguro tengo millares), mucho más superficial, un tanto al límite entre el placer y

síntoma

Síntoma y deseo

No, no soy esa mujer que contrataste, no soy tampoco la hija que tuviste ni la amiga que conociste hace unos años. No, mi pasión no se limita ni se vierte sólo en un tipo de cuerpo, mente o género,

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